Cualquiera que esté mínimamente al día de la actualidad tendrá más que asumido el comportamiento normal de nuestros líderes políticos y sociales de rodearse de personas que les apoyan, que piensan como ellos y que no son un obstáculo para tomar las decisiones que desean. Seguro que ésto no lo vemos solamente en el ámbito político sino en muchos otros como el de las empresas… ¿quizá la tuya propia?
1ª R. 12:8. Pero Roboán rechazó el consejo que le dieron los ancianos, y consultó más bien con los jóvenes que se habían criado con él y que estaban a su servicio.
Esta especie de “endogamia afectivo-ideológica” ya la vemos en la vida de Roboán, hijo del rey Salomón, hace unos 3000 años. Ante un conflicto con el pueblo a raíz de las altas cargas impositivas que tenía que pagar para mantener la casta real el rey prefirió escuchar a aquellos con los que tenía más afinidad y que, desde luego, no le iban a decir que rebajara su nivel de vida aflojando la carga fiscal sobre sus súbditos. Las consecuencias fueron una rebelión y la posterior división del reino de Israel.
Salomón, en sus proverbios dijo: “En la multitud de consejeros está la seguridad” (Pr.11:14) y “En la multitud de consejeros está la victoria” (Pr.24:6).
Multitud de consejeros: un principio universal válido para todas las épocas y culturas.
Este es un principio universal válido para todas las épocas y culturas. La diversidad en cuanto a las opiniones está relacionada con la sabiduría, sin embargo, la tendencia del ser humano es a acercarse a aquellos que piensan como él y afirmar sus opiniones preconcebidas. Sólo tenemos que darnos un breve paseo por las redes sociales, donde podemos ver, en su máxima exponencia, el fenómeno que se conoce como “homofilia”, acercarse a aquellos con los que tienes más afinidad ideológica, que son más parecidos a uno mismo.
Ahora bien, ¿es esta tendencia a buscar confirmación de lo que deseamos sólo un problema relacionado con aquellos que están en posiciones de liderazgo? En absoluto. ¿Te has planteado cómo te sientes cuando tu pareja no comparte tu opinión respecto a algún tema o decisión que tenéis que tomar? ¿Cómo llevas el que un amigo te diga que algo que has hecho considera que no es correcto por el motivo que sea? ¿Cómo reaccionas en estos casos tan comunes de la vida cotidiana? Posiblemente, el modo en que reacciones definirá que tipo de persona eres, si de los que viven buscando confirmar sus propias teorías y opiniones o de los que valoran la importancia de atender a diversos consejeros antes de tomar partido por una opinión o decisión concreta.
Nuestras emociones nos atrapan.
Diversos estudios en psicología nos muestran que nuestros pensamientos, nuestras reflexiones sobre la vida, nuestras decisiones en gran variedad de circunstancias, están dotadas de una gran carga emocional. Nuestras emociones, controladas por una serie de procesos inconscientes entre los que encontraríamos nuestras necesidades de reconocimiento, aprobación o afecto, tienen un peso enorme a la hora razonar sobre temas que tengan un cierta afectación sobre nuestras vidas (gestión de nuestras relaciones, de nuestra economía, patrones educativos con respecto a nuestros hijos, opiniones políticas, etc.). Es como si fuéramos “prisioneros” de nuestros impulsos internos, como si nuestras opiniones sobre nosotros, las personas que nos rodean y el mundo en general, estuvieran a merced de nuestras pulsiones internas.
Sin embargo, poner en práctica el principio universal de que en la multitud de consejeros está la victoria, la seguridad, la sabiduría personal, es posiblemente el antídoto más efectivo para experimentar un nivel de libertad personal frente a esas pulsiones internas. Esto nos permitiría, no sólo ser más libres frente a nosotros mismos, sino tomar decisiones más acertadas, pues tendríamos acceso efectivo a la sabiduría tan estimable de aquellos que nos rodean.
Podemos decir que, cuando te paras a considerar con una mente abierta aquello que opinan los que tienes a tu alrededor, especialmente los que piensan diferente a ti, vas adquiriendo la capacidad de ver con una perspectiva más amplia la realidad que te rodea y de acceder a un nivel de conocimiento superior relacionado con esa sabiduría colectiva de la que ningún ser humano tiene el monopolio de forma individual.
¿Qué vas a hacer la próxima vez que te tengas que tomar una decisión?
¿Cómo vas a reaccionar la próxima vez que alguien piense de modo diferente a ti? ¿Cómo vas a mirar, con qué actitud vas a tratar a tu pareja, a tu amigo/a, a tu compañero/a que piensa diferente a ti?
Jonathan Secanella
Iglesia El Buen Pastor de Castellón